me encontraste escribiendo en ese cuaderno con dibujos en la tapa. la tinta negra de la pluma corría, las letras chiquitas, minúsculas, eran hormigas en filas. me acordé de tu sonrisa casi violenta, que quería estar oculta. me vi esperando los rayos naranjas del sol en algún lugar por parís. me reí de los grandes que jugaban a las cartas y fumaban cigarrillos interminables, abrazada a mi mejor amiga. lloré contra la almohada y se acercó mamá, la sentí con la voz quebrada diciendo: "todo pasa". di un beso culpable, lo negué, me sentí confundida, sin saber que esa incertidumbre era algo parecido al amor adolescente. caminé con el cuello en alto hacia las nubes crepusculares mientras llovía en mi cara y esbocé una sonrisa frente al desconcierto de los paseantes. metí el pie en la grieta de una calesita en movimiento, y grité hasta que alguien a la fuerza me sacó. lei un libro que me hizo sentir ganas de seguir viviendo. alguna vez estuve feliz por algun examen. vi la mejor película de mi vida.
y todavía ni tengo dieciocho años.
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29 de julio de 2009
27 de mayo de 2009
bipolar
todos somos dr. jekyll y mr. hyde, sólo que tenemos a mr. hyde reprimido, oculto, encerrado. cuando sale, es peligroso. sobre todo, para el dr. jekyll. el punto medio no existe. he dicho.
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